Viernes 13 de Febrero de 2026

12 de febrero de 2026

Revelaron impactantes datos sobre el núcleo de la Tierra: qué hallaron en su composición química

Investigaciones recientes muestran que procesos internos determinaron la presencia de elementos esenciales para la vida

>La receta para un planeta habitable no se escribe únicamente en su Dos investigaciones recientes plantean que el núcleo de la Tierra actuó como el gran arquitecto de condiciones para la vida: mientras en su interior se “secuestró” una reserva de hidrógeno equivalente a decenas de Un aspecto que despierta especial interés es que la mayor parte del agua de la Tierra no habría llegado a través de cometas, como se pensaba, sino que se habría incorporado al planeta en sus primeras fases de formación. Esto plantea que la “receta” para un mundo habitable comienza mucho antes de que surjan mares y atmósfera, cuando los elementos clave quedan atrapados en el interior profundo. Así, la existencia de agua y nutrientes esenciales en la superficie depende de un delicado equilibrio químico que se definió en los primeros millones de años del planeta. Estos avances científicos fueron detallados en dos publicaciones de alto impacto de la editorial Nature Portfolio en febrero de 2026.

El estudio dirigido por Huang proporciona la primera cuantificación experimental directa del contenido de hidrógeno en el núcleo terrestre. De esta manera, pretende resolver una incógnita de larga data sobre la distribución de este elemento en el interior del planeta.

Los investigadores descubrieron que el hidrógeno no entró al núcleo solo, sino que lo hizo “atrapado” dentro de minúsculas estructuras de silicio y oxígeno mezcladas con el hierro. Esto significa que, mientras la Tierra se estaba formando, estos tres elementos se unieron para hundirse juntos hacia el centro del planeta. “Esto sugiere que el silicio, el oxígeno y el hidrógeno fueron capturados al mismo tiempo por el núcleo durante el nacimiento de la Tierra”, explican en el estudio.

Por su parte, el trabajo de Walton y su equipo explora la disponibilidad de elementos esenciales para el desarrollo de la vida como fósforo y nitrógeno en planetas rocosos. Afirman que la cantidad adecuada de estos elementos en la superficie depende de niveles de oxígeno sumamente específicos (técnicamente llamados fugacidad de oxígeno) durante la formación del núcleo.

“Nuestros modelos muestran claramente que la Tierra se encuentra precisamente dentro de este rango. Si hubiéramos tenido un poco más o un poco menos de oxígeno durante la formación del núcleo, no habría habido suficiente fósforo ni nitrógeno para el desarrollo de la vida”, explicó Walton en un comunicado oficial de ETH Zurich.

El equipo de Huang utilizó prensas de diamante de alta potencia y láseres para recrear las presiones y temperaturas extremas bajo las cuales se formó el corazón de la Tierra. Los experimentos alcanzaron niveles de presión de 111 gigapascales (más de un millón de veces la presión de la atmósfera en la superficie) y temperaturas de 5.100 °C, condiciones similares a las del centro del planeta en sus inicios.

En estas pruebas, envolvieron hierro metálico en un tipo de vidrio que contenía agua, simulando cómo el metal del núcleo interactuaba con el antiguo océano de roca fundida (magma). Al enfriarse, los investigadores observaron minúsculos grupos de átomos compuestos por silicio, oxígeno e hidrógeno. Para ver esto, utilizaron una técnica de mapeo en tres dimensiones capaz de identificar elementos a una escala casi atómica.

En el caso de Walton, los investigadores diseñaron simulaciones por computadora para recrear cómo se repartieron los elementos químicos mientras la Tierra se separaba en capas (núcleo y manto). Los resultados revelan que el fósforo tiende a unirse a metales pesados y hundirse hacia el núcleo si hay poco oxígeno, mientras que el nitrógeno escapa a la atmósfera si el ambiente está demasiado oxigenado.

Las conclusiones de estos descubrimientos cambian lo que sabíamos sobre el origen del agua en la Tierra y cómo deberíamos buscar vida en otros mundos. El trabajo de Huang refuerza la idea de que el agua no llegó a través de cometas, sino que el planeta ya nació con ella. Según los investigadores, este proceso de almacenar hidrógeno en el centro habría ayudado a mover el metal líquido del núcleo, funcionando como un motor que encendió el geodinamo, el escudo magnético que nos protege de la radiación espacial.

Esto se debe a que los planetas heredan su composición de su estrella: si la “receta” química de la estrella es diferente, el planeta tendrá niveles de oxígeno que podrían forzar a los nutrientes a hundirse hacia el núcleo. Se debe priorizar la búsqueda en sistemas similares, ya que solo bajo condiciones de equilibrio muy específicas se logra conservar el fósforo y el nitrógeno en su superficie, ingredientes que son tan esenciales como el agua misma.

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