21 de enero de 2026
Cuáles son los nuevos fraudes virtuales que trajo la IA y cómo evitar ser víctima de los ciberdelincuentes

Empresas y usuarios particulares están expuestos a múltiples amenazas digitales, lo que obliga a extremar las precauciones
Respecto a los ciberataques más comunes, según Los atacantes envían correos, mensajes y enlaces a páginas web falsas, logran generar confianza en sus víctimas y obtienen información privada. Las personas entregan contraseñas, datos bancarios y otra información sensible sin advertir el engaño, bajo la forma de un “cuento del tío digital”.
Las violaciones de datos también marcan el panorama digital. Diversos actores acceden, copian o transfieren sin autorización información confidencial de empresas, lo que facilita la filtración y venta de datos corporativos, personales y financieros a terceros. Este tipo de incidentes desencadena pérdidas económicas y daños a la reputación de las organizaciones afectadas.El avance del malware y el ransomware impacta en la operación de sistemas y redes. Los ciberatacantes introducen software malicioso para infectar dispositivos, bloquear sistemas, exigir rescates o inutilizar información clave. Muchas víctimas sufren la alteración de la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de sus datos y aplicaciones.Las vulnerabilidades en aplicaciones web y APIs se convierten en uno de los puntos más explotados por los atacantes. Las debilidades en el diseño o la implementación de sitios e interfaces de programación permiten el acceso, la modificación y la exfiltración de información, y afectan el funcionamiento de servicios esenciales.En el ámbito de las comunicaciones, los ataques man-in-the-middle permiten a los ciberdelincuentes interceptar y manipular el intercambio de datos entre usuarios, redes y dispositivos. Los atacantes espían y capturan información confidencial durante la transferencia, lo que afecta tanto a individuos como a organizaciones.
Por último, las amenazas de seguridad en la nube cobran fuerza a medida que las organizaciones migran sus datos y servicios a infraestructuras cloud. Los ataques comprometen la disponibilidad, integridad y confidencialidad de los recursos alojados, y obligan a las empresas a reforzar sus controles y políticas de protección.
“La velocidad de su transformación digital es una oportunidad histórica pero también un riesgo si no se acompaña de inversión en talento, regulación inteligente y cooperación regional; fundamentales para el desarrollo económico y la construcción de confianza en la era digital”, señalaron Intercode y Endeavor.
Argentina se encuentra en el nivel T4, es decir, en evolución del índice global de ciberseguridad, lo que refleja que ya ha superado la etapa inicial de construcción, pero aún no alcanza un nivel avanzado. Sus fortalezas se encuentran en el plano legal, técnico y organizacional.
No obstante, su desempeño resulta claramente insuficiente en materia de desarrollo de capacidades y cooperación. Se observan falencias en el fortalecimiento de capacidades en ciberseguridad, como la implementación de campañas de concientización, iniciativas educativas y programas de incentivos.Del mismo modo, en el plano de la cooperación en ciberseguridad, se advierte la necesidad de impulsar alianzas público-privadas, ampliar la participación en acuerdos internacionales y promover una mayor colaboración interinstitucional.



