30 de enero de 2026
Calendario astronómico de febrero 2026: un mes bajo las estrellas para no perderse nada

Con eclipses, conjunciones, cometas y una alineación planetaria poco frecuente, el segundo mes del año ofrecerá un recorrido completo por los principales fenómenos del cielo nocturno. Las claves para observarlos
A ese pulso natural se suman conjunciones entre planetas, un eclipse solar anular visible desde regiones específicas del hemisferio sur, el paso cercano de un cometa y una alineación planetaria que reúne a seis mundos del sistema solar en un mismo escenario celeste.
1 de febreroEl calendario comienza con la llamada Luna llena de Nieve, una denominación tradicional asociada a los rigores del invierno boreal. Esa noche, el satélite natural de la Tierra domina el cielo con su disco completamente iluminado.15 de febrero
Con instrumentos más pequeños, el planeta suele verse como un punto grisáceo similar a una estrella débil. La cercanía de la Luna nueva en esas fechas favorece la observación, ya que el cielo permanece oscuro y con menor contaminación lumínica natural.
Con binoculares o telescopios, objetos como la galaxia de Andrómeda, la Nebulosa de Orión y otras galaxias más tenues adquieren un protagonismo especial. Este período también resulta ideal para la astrofotografía, tanto en paisajes nocturnos como en capturas de cielo profundo mediante telescopios y monturas especializadas.
Este día concentra dos fenómenos destacados. Por un lado, un eclipse solar anular dibuja el clásico “anillo de fuego” alrededor del Sol, con la fase anular visible desde la Antártida. El evento parcial se apreciará en el sur de Argentina, Chile y amplias zonas del sur de África. En Ushuaia el Sol se ocultará un 3%. La observación de cualquier eclipse solar requiere protección adecuada para la vista, mediante filtros certificados o equipos diseñados específicamente para este fin.
Para muchos observadores, el seguimiento de un cometa añade un componente dinámico a la experiencia astronómica, ya que su posición cambia noche a noche sobre el fondo estelar.
Esta vez entre la Luna creciente, Neptuno y Saturno. El encuentro ocurre a primera hora de la tarde, alrededor del anochecer, aunque el horario exacto varía según la ubicación geográfica. La delgada Luna actúa como una referencia visual útil para encontrar a los planetas.



